Un objetivo dice qué quiere conseguir la organización. Un indicador dice cómo se comprueba si se está consiguiendo.
Un objetivo dice qué quiere conseguir la organización. Un indicador dice cómo se comprueba si se está consiguiendo.
Esta guía explica cómo definir objetivos e indicadores útiles en ISO 9001, ISO 14001 y otros sistemas de gestión, con ejemplos orientativos, sin listas cerradas ni obligatorias.
Primero lo primero
Es el resultado que la organización quiere alcanzar. Por ejemplo, reducir las reclamaciones de clientes o mejorar el cumplimiento de plazos.
Es la medida que permite saber si el objetivo avanza. Por ejemplo, el número de reclamaciones por periodo o el porcentaje de entregas a tiempo.
Un objetivo puede tener uno o varios indicadores, y un indicador puede servir para seguir más de un objetivo.
Objetivos
No todos los objetivos tienen que ser iguales ni tener la misma forma. Deben servir a la organización, no cumplir un formato.
Indicadores
Un indicador es útil cuando ayuda a tomar una decisión. Por eso conviene preguntarse, antes de crearlo, qué se hará con su resultado.
No se trata de medir por medir: un indicador que nadie usa solo genera trabajo.
Calidad
Son ejemplos orientativos. Cada organización elige los que le sirvan; ISO 9001 no exige una lista concreta de indicadores.
Conoce nuestro servicio de consultoría ISO 9001.
Medio ambiente
También son orientativos. Dependen de los aspectos ambientales de cada actividad.
Consulta nuestro servicio de consultoría ISO 14001.
Sector
En construcción pueden resultar útiles indicadores sobre la gestión de obra, como los vinculados a la gestión de residuos, el cumplimiento de plazos, las incidencias en obra o la evaluación de subcontratas.
Son ideas para empezar, no indicadores obligatorios. Más información en ISO 14001 para empresas de construcción.
Sector
En empresas de servicios, los ejemplos más habituales giran alrededor de:
De nuevo, son ejemplos. Se pueden adaptar a cada servicio. Más información en ISO 9001 para empresas de servicios.
Decisiones
Los objetivos e indicadores cobran sentido cuando la dirección los analiza y decide qué hacer. Ese análisis es parte de la revisión por la dirección. Si un indicador no entra en esa conversación, conviene preguntarse para qué se mide.
Tecnología
Hentya está desarrollando Hentya ISO IA, una herramienta que puede ayudar con el seguimiento automatizado de indicadores y con alertas cuando algo se desvía.
La IA es un apoyo: elegir qué medir y decidir qué hacer con los resultados corresponde a la organización, con supervisión profesional. Más información en Hentya ISO IA.
Continuidad
Los objetivos y los indicadores se revisan y se ajustan a lo largo del tiempo. Si quieres apoyo para mantener el sistema, consulta el servicio de mantenimiento ISO.
Resolvemos tus dudas
No existe un número fijo. Deben ser los que la organización necesite para sus prioridades y pueda gestionar. Pocos objetivos bien seguidos suelen aportar más que muchos sin seguimiento.
No necesariamente. Conviene que sean medibles cuando es posible, pero algunos pueden evaluarse de forma cualitativa si la organización puede demostrar cómo se comprueban.
No es un fracaso automático. Hay que analizar por qué, decidir si se mantiene, se ajusta o se cambia el plan y dejar constancia. Esa reflexión forma parte de la mejora.
ISO 9001 no impone una lista cerrada de indicadores. La organización debe determinar qué necesita seguir y medir, en función de sus procesos y objetivos.
Partiendo de las decisiones que la dirección necesita tomar: qué se quiere saber, qué se hará con el dato y quién lo analizará. Si un indicador no se va a usar, probablemente no hace falta.
Sí, si cambian las prioridades, los riesgos o el contexto. Lo importante es que el cambio esté justificado y quede registrado, y que el seguimiento siga siendo coherente.
Hablemos
Cuéntanos qué normas tienes, qué mides hoy y qué decisiones te gustaría tomar con más información.
Podemos ayudarte a definir un sistema de seguimiento útil y proporcional.
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